Opinión

Palestina

Ester Abuter Ananías, Ester Abuter
Ester Abuter Ananías / FUENTE: Ester Abuter

Lo que ha venido ocurriendo en Palestina desde que se creó el Estado de Israel en 1948, no se trata de una guerra de la civilización contra la barbarie, de la democracia contra el autoritarismo, del bien contra el mal, del judaísmo contra el islam. Aunque en el pasado cercano, se justificaran los ataques de un país sobre otro, como es el caso de las invasiones a Afganistán o a Iraq, tras lo ocurrido el pasado siete de octubre, el anterior discurso, ha perdido fuerza por el peso de los hechos que han demostrado que no fueron ni son más que palabras vacías que forman parte de la propaganda dentro la guerra, guerra por los recursos, por las materias primas, como el petróleo, el gas, el agua, por el control de las rutas comerciales a nivel mundial y por la potenciación del sistema armamentista que en parte alimenta a los Estados. 

Para algunos, lo que ha venido ocurriendo desde el pasado siete de octubre, en Gaza, en Cisjordania, en los Territorios Ocupados, en Palestina, es una masacre, no una guerra. Masacre que no tiene parangón en las últimas décadas, no porque no hayan ocurrido en reiteradas ocasiones, ataques similares sobre la población palestina, sino porque el gobierno de Israel y de Estados Unidos, en esta ocasión, no hablan de errores o de daños colaterales. El discurso que ahora comparten para justificar el genocidio que está perpetrando el Estado de Israel, es eliminar a los terroristas de Hamas, y agregan que la manera de lograrlo es con la remoción total de los árabes palestinos, musulmanes y cristianos, de su propia tierra, de Palestina. 

Sin duda, estamos frente a un genocidio, sin embargo, también se trata de una guerra, una guerra desigual, de David contra Goliat, pero que en esta ocasión David, el lado aparentemente más débil, son los palestinos y Goliat, es el Estado de Israel, aunque podría ser un otro cualquiera, pero no lo es, ya que goza de un aliado incondicional que es la fuerza militar y económica de los Estados Unidos. De hecho, no se trata de una guerra, sino de una invasión, de una colonización y de una limpieza étnica para eliminar a los palestinos de su propia tierra. 

Recién ocurridos los hechos del siete de octubre, gran parte de las noticias hablaban de los terroristas palestinos que habían degollado bebés y atacado a jóvenes que disfrutaban de un concierto al aire libre, por la paz mundial. Punto final. Sesgo o falta de conocimiento. Los primeros días no hubo modo de advertir por los medios, que el contexto era más complejo. Tras algunos días y luego de la acción tomada por el gobierno de Israel de bombardear indiscriminadamente a población civil, a hospitales, a mujeres que huyen a pie con sus bebes en los brazos, han tenido que reconocer lo que los palestinos venían advirtiendo por 75 años, que el proyecto de Israel es la limpieza étnica de la población palestina, como único modo factible de colonizar de manera permanente el territorio, y que es tan antiguo como la creación de su Estado. 

Israel ha argumentado querer la paz con los palestinos, pero las acciones han demostrado lo contrario. Israel en varias ocasiones, ha dicho claramente cuál es su verdadera intención, la expulsión total de la población palestina de Palestina. Pero Israel se equivoca, la paz no se logra eliminando o encerrando a los palestinos en cárceles como Gaza.

Los palestinos hace mucho que saben que el objetivo final de Israel es la ocupación de toda la tierra de Palestina, bajo un régimen de apartheid según la definición internacional, arrebatadas sus tierras, con cárceles llenas de niños, de mujeres, palestinos, sin acusación formal, e ir incorporando colonos en los Territorios Ocupados, agotando las fuerzas, tras falsos intentos de negociaciones que no han sido más que distractores (llámese circo para los palestinos) que no los han llevado a ningún sitio mejor para ellos sino al revés, a medida que han pasado los años, se ha ahondado el sistema de segregación y de colonización por parte de Israel. 

Para Israel los ataques que está llevando a cabo sobre civiles, es lo correcto, a pesar de que Israel regendado por Estados Unidos, o quizá sea al revés, han demostrado no respetar el derecho internacional, ni las resoluciones de la Comunidad Internacional, y para ellos sigue siendo lo correcto, la limpieza étnica del territorio. La verdad es que no creen que haya inocentes en Gaza, que algún palestino lo sea. Su furia no es contra Gaza, sino contra todos los palestinos y sus tierras, y porque no decirlo, incluso contra parte del Líbano y de Siria e incluso de otros países vecinos, en busca de la concreción del sueño sionista del Erezt Israel.

El camino que ha tomado Israel, no era, ni es, el correcto, no fue pensando ni en la posibilidad de dos Estados, ni en la posibilidad de un solo Estado donde coexistan dos grupos étnicos y culturales conviviendo al estilo de los millets del período otomano. 

En estos momentos, es urgente que exijamos el cese al fuego total y si Israel pretende realmente vivir en paz, o al menos sobrevivir a mediano o largo plazo, debe cambiar la estrategia y entender que la paz tan manoseada no llegará si no detiene el traslado forzado de palestinos, si no detiene la limpieza étnica, las usurpaciones y ocupaciones ilegales de territorio palestino, si no retorna a sus fronteras de antes de 1967 o bien se hace un esfuerzo aún mayor y se visualiza la creación de un solo Estado, donde convivan ambas poblaciones con iguales derechos y deberes.

Ester Abuter Ananías

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