Salud

La importancia del chequeo preventivo para detectar cáncer de ovario a tiempo

Según cifras del Ministerio de Salud (Minsal), durante 2023, esta enfermedad cobró la vida de 500 mujeres a nivel nacional.

A nivel mundial, se estima que afecta a más de 300.000 mujeres cada año., freepik.es
A nivel mundial, se estima que afecta a más de 300.000 mujeres cada año. / FUENTE: freepik.es

Este miércoles se conmemoró el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Ovario, cuyo objetivo es concientizar sobre esta enfermedad que, según expertos, el 80% de los casos se detecta en etapas avanzadas.

Según cifras del Ministerio de Salud (Minsal), la prevalencia de esta enfermedad es alta. En 2023, cerca de 800 mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de ovario en nuestro país. De ese total, cerca de 500 perdieron la vida.

A nivel mundial, se estima que afecta a más de 300.000 mujeres cada año, lo que la convierte en una de las cinco enfermedades oncológicas más frecuentes en la población femenina.

Teniendo en consideración estos antecedentes, ¿cuáles son los factores de riesgo? ¿De qué forma podemos detectarla a tiempo y cuál es su tratamiento?

El matrón del Centro de Salud Familiar (Cesfam) Nororiente de la ciudad de Los Ángeles, Berna Pacheco, comenzó explicando que el cáncer se desarrolla de forma similar en todos los órganos y se refiere al desarrollo exponencial en forma desordenada de las células y muy rápidamente, transformándose en células funcionales. "¿Qué significa? Que no funcionan y eso genera alteraciones estructurales en el órgano mismo y en los órganos adyacentes por compresión; es decir, empiezan a ocupar más espacio y empiezan a ser órganos que no funcionan de forma adecuada porque su estructura se altera internamente".

En el caso del cáncer de ovarios, el profesional detalló que se trata de la aparición de tumores malignos en uno o en ambos ovarios, el cual empieza a crecer y altera la funcionalidad del mismo, afectando también a los órganos adyacentes al ovario.

Por otro lado, es necesario considerar que "éste es un tipo de cáncer muy silencioso y es súper difícil de diagnosticar si es que no se tienen las herramientas específicas para diagnosticarlo. En un principio, es asintomático y uno no podría saber que la persona está enfermando", relató Pacheco.

Otra de las complejidades que tiene es que, una vez que la compresión es mayor porque el tumor es más grande y la falta de funcionalidad del órgano es más patente, empieza a tener sintomatología pero esta sintomatología es difusa, pudiendo confundir los síntomas con cualquier otra enfermedad.

Alguno de sus síntomas son, por ejemplo, hinchazón, pérdida de peso, molestias en la zona pélvica (que podría confundirse con colon), fática (pudiendo asociar este síntoma a un cuadro de estrés o cansancio), dolor de espalda, cambios en los hábitos intestinales y urgencias urinarias.

FACTORES DE RIESGO

En cuanto a los factores de riesgo, el profesional de la salud explicó que son variados. Sin embargo, especificó que existen aquellos asociados a factores hormonales, asociados a la funcionalidad del ovario:

•    Mujeres que no han sido madres o que tienen problemas de infertilidad.

•    Una menarquía precoz (que el primer periodo haya sido antes de los 10 años)

•    Una menopausia tardía (que sobrepasa los 55 años).

•    Presencia de terapia hormonal de reemplazo (procedimientos que se utiliza en el periodo de la menopausia, cuando hay un cese de la función del ovario y el médico -de forma artificial- le coloca hormonas y esas hormonas se ha visto que tiene un grado de relación con el cáncer de ovario).

Asimismo, Pacheco detalló que la historia previa de una mujer también incide en la probabilidad de padecer cáncer de ovario; esto es, haber padecido cáncer de mamas, de cuello de útero o de cuello rectal.

Además, "hay factores hereditarios. El tener antecedentes de algún familiar directo con cáncer de ovario es una alerta roja importantísima. Lo mismo, la presencia de algunas alteraciones genéticas que son heredables, que son generalmente ciertas proteínas que se desarrollan y que tienen relación directa con el cáncer de ovario", añadió el profesional.

Pese que estos son factores no se pueden manejar, existen otros conductuales que sí pueden ser tomados en cuenta a fin de mitigar las probabilidades de que esta enfermedad aparezca.

¿Cuáles son estos factores? La dieta; una alimentación rica en grasas y de la mano con el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para el cáncer de ovario. Lo mismo ocurre con el consumo de alcohol y el tabaquismo.

Pacheco agregó que existen otros dos factores de riesgo que son la edad (a más edad, mayor riesgo de padecer cáncer de ovario) y la presencia de endometriosis (enfermedad en la que, en la parte exterior del útero, crece un tejido similar a la mucosa interior del útero y que puede causar un dolor intenso en la pelvis y dificultad para quedar embarazada).

¿CÓMO DETECTARLA A TIEMPO?

Una de las razones del por qué es tan difícil detectar esta enfermedad radica en la ubicación en la que se encuentra el ovario.

Al respecto, Pacheco sostuvo que "la labor preventiva no puede ser más fundamental" para detectar esta enfermedad a tiempo y brindar un tratamiento oportuno.

Teniendo en consideración los factores de riesgos asociados a esta enfermedad, lo que se debe hacer es "una búsqueda activa de lesiones cancerígenas; aquí, el llamado es a que las mujeres tengan su control ginecológico al día, lo ideal es que sea un control ginecológico al año. Si tienen su control ginecológico anual podremos detectar si es que hay alguna molestia, solicitar exámenes específicos" y una vez confirmado el diagnóstico iniciar el tratamiento correspondiente, explicó el matrón.

A ello, agregó que "con una búsqueda activa tenemos mayor posibilidad de detectar una lesión. Si bien, no vamos a evitar que aparezca, sí la podemos detectar tempranamente y, con ello, la atacamos tempranamente y tenemos mayor éxito".

El tratamiento, habitualmente, es quirúrgico y consiste en una operación que permita extraer la lesión, además de una quimioterapia posterior.




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