Crónica Ciudadana

La historia de la profesora de Los Ángeles que ha sido vocal de mesa 11 veces

"Estoy cansada, cansada, cansada. Es un abuso. Me dijeron que quizás como una no reclama, el Servel piensa que estoy feliz de hacerlo", señala Paola Palacios. Lo peor es que sabe que el otro año igual deberá cumplir con esa tarea.

Paola González, al centro, preside la mesa receptora de sufragios. Es la undécima vez que debe ser vocal de mesa., La Tribuna
Paola González, al centro, preside la mesa receptora de sufragios. Es la undécima vez que debe ser vocal de mesa. / FUENTE: La Tribuna

Paola González Palacios llegó molesta a su mesa de votación en el Liceo Alemán del Verbo Divino. Y así se lo hizo saber al encargado de local: "Venía bastante enojada, le dije que hasta cuándo. Al final, uno tiene que sentarse a trabajar, no más".

No es para menos. En 11 ocasiones ha sido vocal de mesa. Quizás sea un récord que, por cierto, no la tiene nada de contenta. Desde el 2004 en adelante cumple con ese rol. Desde las elecciones de alcaldes y concejales. Pudieron ser 12 veces porque debía ser vocal de mesa en 2002 pero tenía siete meses de embarazo y no pudo. "Siempre que hay elecciones aparezco yo en las listas", señala con un dejo de resignación.

Aunque ha pensado en excusarse, no tiene tiempo para hacer el trámite: "No es cuestión de pedir permiso en horario laboral para algo así".

Desde 2004 ha estado en todos los procesos de votaciones. Le ha tocado en la Escuela 6, después en la escuela Isla de la Laja (población O’Higgins), de vuelta en la escuela 6. Ahora en el Liceo Alemán (dos veces).

A veces ha terminado temprano. En otras ocasiones ha llegado a la medianoche a su casa, muy cansada, después de tener que cuadrar los votos: "El domingo se trabaja todo el día acá. He llegado a veces cerca de la medianoche a su casa y al día siguiente debo ir a trabajar. Un mínimo de respeto podría que nos den un día libre".

Paola González es profesora en la escuela rural de La Quebrada, por el camino a Pedregal, a 26 kilómetros de Los Ángeles. Desde allá debe desplazarse para oficiar de vocal de mesa, generalmente como presidenta. 52 kilómetros ida y vuelta: "Saque la cuenta de la bencina que debo gastar, ida y vuelta". Dice que con el dinero que se paga por cumplir esa tarea no alcanza a compensar los gastos de combustible y de alimentación.

"Antes nos daban una colación pero en estos últimos años no nos han dado absolutamente nada. Se conforman con el pago que se nos da", añade.

"La verdad es que es el colmo. Estoy cansada, cansada, cansada. Es un abuso. Me dijeron que quizás como una no reclama, el Servel piensa que estoy feliz de hacerlo", dice mientras comenta que habiendo millones de chilenos, no comprende por qué le toque siempre.

A su juicio, el Servicio Electoral debiera tener la opción que quienes quieran oficiar de vocales de mesa - "hay mucha gente que le gusta estar en esto", comenta-, se inscriban y los cupos restantes se llenan a través del mecanismo de sorteo.

Paola González cuenta, con resignación, que ya sabe que deberá volver a ser cumplir con esa tarea en las elecciones de 2024 para alcaldes, concejales, gobernadores regionales y consejeros regionales. "Estaba esperando que la de hoy fuera la última pero el encargado del Servel me dijo que me queda la del otra año".




matomo