Editorial

Romper la inercia

La fecha del Rally Mobil que se disputará a mediados de septiembre por los caminos rurales de la provincia de Biobío ha generado expectación. Aunque restan varias semanas para la realización del evento deportivo - que estuvo suspendido en los últimos dos años debido a la emergencia sanitaria -, ya se ha generado un interés manifiesto en participar.

Estarán las actividades para la largada, el puesto de operaciones en el gimnasio polideportivo y los vehículos internándose por los agrestes circuitos rurales, concentrados en torno a la ciudad de Los Ángeles.

Lo más probable es que el rally sea uno de los principales temas de conversación durante esos días. Además de los pilotos participantes, habrá espectadores que arribarán a la zona desde distintos rincones del país, los cuales pondrán a prueba la capacidad hotelera y de atención en restaurantes y bares.

Será un gran evento, sin lugar a dudas. Será un certamen que tendrá a Los Angeles y la provincia de Biobío en el epicentro del creciente mundo tuerca a nivel nacional.

Sin embargo, más allá de la competencia deportiva propiamente tal que se ha realizado con éxito en ocasiones anteriores, el evento deja de manifiesto que la provincia de Biobío puede generar actividades de ese tipo, que es capaz de organizar eventos capaces de romper nuestra endémica inercia.

Porque no solo se trata de actividades que generan interés y movilizan a personas que se vuelcan hacia las rutas donde compiten los bólidos en las distintas categorías, sino que representan una oportunidad formidable para generar una dinámica económica asociada al arribo de los participantes y los amantes de esta disciplina que requieren servicios de la más variada especie.

Porque tanto como sucede ahora con el rally y todo el mundo que gira en su entorno, perfectamente se puede pensar - por qué no - en jornadas que tengan un perfil masivo distinto pero que sean capaces de escapar de nuestra habitual inercia.

No necesariamente debe tener la espectacularidad de un competencia de carreras de automóviles pero sí puede considerar un abanico de eventos a realizar en la zona, puede ser muy amplio y diverso, como seminarios, congresos, encuentros y simposios correspondientes a las más diversas áreas del interés, en que se puedan recepcionar con servicios de calidad a las decenas de cientos de personas que den vida a las referidas convocatorias.

La realización del rally demuestra que es perfectamente posible la pretensión de convertir a Biobío - y Los Angeles en particular por su infraestructura instalada - en un punto para eventos de gran envergadura que, a su vez, haga sinergia con las comunas de la provincia en cuanto pueden ser punto de destino para esas personas que también quieran conocer y recorrer los innumerables atractivos cercanos.

Ciertamente que hay desafíos por resolver en materia de infraestructura de servicios, tanto en calidad como en cantidad, pero es realizable, en la medida en que se genere un trabajo conjunto que considere la participación de autoridades locales y regionales, con el respaldo de los gremios y organizaciones.

La intención sería dar vida a un nutrido calendario de eventos de gran convocatoria a lo largo del año que convoquen en la provincia de Biobío para que el acto de romper la inercia sea una constante, y no una situación excepcional.




matomo